02/04/2017
Discurso de Alain Deneef en Beirut

lebanon _square

Discurso pronunciado Sábado, 25 de marzo 2017, con motivo de la celebración de la Anunciación en la iglesia del colegio Notre Dame de Jamhour en Beirut (Líbano)

Señoras y señores, queridos alumnos, queridos amigos,

Estoy feliz de encontrarnos nuevamente este 25 de marzo por la ocasión de la Celebración de la Anunciación.

Como ustedes saben, yo presido una asociación internacional que agrupa a los ex alumnos de los colegios dirigidos por los jesuitas en 56 países. Sin embargo, sería equivocado creer que todos estos antiguos alumnos son católicos.

En efecto, la Compañía de Jesús es muy activa también en los países donde la mayoría de habitantes no son católicos, sino protestantes como en los Estados Unidos, hindúes como en la India o musulmanes como en Egipto.

¿Debo decir que en la Europa secularizada de la que yo vengo, los colegios jesuitas están poblados de jóvenes que a menudo se vuelven indiferentes a lo religioso?

Sin embargo, el compromiso de los alumnos a la educación recibida es igual en todas partes del mundo. Esto se debe a que esta educación reposa sobre fuertes pilares, sobre la idea, por ejemplo, de una humanidad común con los hombres de todas creencias y opiniones filosóficas, sobre la idea de que Dios se puede encontrar en todas las cosas y por tanto, también en cada hombre, sobre la idea de que no se puede creer y servir mejor a Dios que creyendo en el hombre, la criatura que fue hecha a su imagen, y servirle al mismo.

Como tal, los jesuitas han sido, a lo largo de la historia, los campeones de la alteridad y la inculturación, como San Francisco Xavier o Matteo Ricci. Los jesuitas han educado constantemente a sus alumnos en esta dirección.

Algunos ex alumnos de la Compañía han tomado la iniciativa con algunos de sus amigos, hermanos en el Islam, a unir a los cristianos y musulmanes en una celebración que tenga sentido para ambas religiones es un homenaje a esta educación.

Se reúnen alrededor de la figura luminosa de María-Mariam cristianos y musulmanes, es el mismo tipo de enfoque lo cual permite potencialmente a que cada uno pueda entender lo que anima al otro, en relación a su propia creencia.

Este es el significado de lo que hacemos este 25 de de marzo de 2017, como desde hace varios años: honorar a la mujer por excelencia, compartiendo nuestra humanidad común.

Gracias a los iniciadores y los promotores de esta celebración.

Alain Deneef
Presidente
Union mundial de antiguos alumnos de los jesuitas

lebanon

Al final de la celebración, representantes de las seis denominaciones religiosas libanesas cantan el himno del Líbano

 

About the author